Esta es la semana de la telenovela. En los periódicos de la región aparecían titulares como Fernando Lugo podría tener hasta nueve “hijos secretos” y Aparece “tercer hijo” de presidente Fernando Lugo.
¿Pero qué importancia tiene si el actual presidente del Paraguay tuvo 3,4 o hasta 9 hijos mientras era obispo? El oficialismo dice que este tipo de noticias son parte de una campaña para desestabilizar al gobierno de Lugo por parte de aquellos que dominaron la política paraguaya por las últimas décadas. Según el gobierno esto es un tema de la vida privada del presidente y no tiene porque ser noticia en todo los periódicos.
Yo le veo varios problemas a esta línea oficial. Si bien es cierto que la historia de un cura (peor aun un obispo) que tiene varios hijos parece más bien salida de una novela de García Marquez, me parece que el tema si tiene relevancia política. Primero porque este tipo de comportamiento del presidente Lugo indudablemente nos lleva pensar: Si Lugo no cumplió con su palabra como sacerdote al tener relaciones sexuales con varias mujeres mientras era obispo, que garantía tenemos de que no abusará de su cargo de presidente. En otras palabras, el tema de si Lugo tuvo hijos mientras era sacerdote habla directamente de cómo es el como persona. Además yo creo que el argumento del oficialismo de que la vida privada no tiene nada que ver con su cargo es inaceptable. Cuando una persona decide postularse a un cargo público importante, sobre todo como presidente, su vida privada dejar de ser solo suya. Un presidente no puede darse el lujo de poder separar su vida privada de su vida política.













