La democracia en Nicaragua
Marifeli Pérez-Stable ve a la democracia nicaragüense en grave peligro (artículo en inglés). No es para menos. Luego de que la alianza maldita del actual presidente Daniel Ortega con Arnoldo Alemán en 2000 redujera el porcentaje de votos necesario para alcanzar la presidencia, ahora la Suprema Corte nicaragüense ha aprobado la reelección presidencial consecutiva. Sin embargo, la ineptitud rampante de Ortega para gobernar ha sido al mismo tiempo un gran problema y una relativa bendición.
Ha sido un problema porque Ortega no ha cambiado ninguna de sus ideas en los últimos 30 años. Para el actual presidente nicaragüense los graves problemas de estancamiento económico y pobreza que afectan al país se pueden solucionar con intervencionismo estatal, clientelismo, restricciones al comercio internacional y fraude electoral. Por otro lado, la ineptitud de Ortega ha sido una especie de bendición ya que ha demostrado con pruebas claras y números contantes al electorado nicaragüense que votar por su reelección sería un suicidio nacional. Conociendo el prontuario de Ortega es difícil saber si la derrota electoral lo alejará finalmente de la política nicaragüense. Como afirma Pérez-Stable, los sandinistas harán cualquier cosa para retener el poder. De todos modos, sería extremadamente saludable para la democracia que los nicaragüenses enviaran a Ortega a un retiro forzoso por varios años.
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.









Leave a Reply