Lugo tiene la palabra
El camino que Fernando Lugo tomará en la conducción de Paraguay, a menos de una semana de asumir la presidencia el próximo 15 de agosto, parece ser incierto. La coalición que contribuyó a su elección, con lo cual se logró romper 60 años del Partido Colorado en el poder, parece comenzar a sufrir divisiones importantes. Un comentarista paraguayo afirma que la coalición surgió para “cambiar el sistema imperante, obsoleto, caduco e impresentable, por un sistema liberal, democrático y desarrollista”. Al parecer del periodista, los objetivos de la coalición que respaldó a Lugo no son los mismos que el presidente electo parece tener.
El posible rompimiento en la coalición podrá tener impactos significativos. Algunos analistas han afirmado que pugnas de poder entre la amplia coalición, una vez en el gobierno, puede crear vacios de poder que pueden ser aprovechados por la delincuencia organizada y conducir Paraguay al colapso. En efecto, la “triple frontera” ha sido una zona dominada por narcotraficantes, contrabandistas e inclusive organizaciones terroristas. Pugnas internas al interior del gobierno, podrían hacer que estas zonas (que ocuparon tangencialmente la agenda de los colorados) cobren mayor importancia en el vacío de poder.
Más allá de visiones alarmistas, Lugo tiene importantes propuestas sobre la mesa. Diferentes organizaciones de la sociedad civil paraguaya están promoviendo un pacto que esperan sea apoyado por el nuevo gobierno. El pacto, como afirma Alberto Acosta de la Fundación Desarrollo en Democracia, debe reconocer “que la seguridad física y jurídica es fundamental para la inversión, [y] que la pobreza no se puede reducir sin crecimiento económico”. En efecto, para avanzar en ese proceso y formar alianzas entre el sector público y el sector privado la fundación en mención llevó a cabo el foro “Desarrollo con Empleo”. El Foro se desarrolló bajo las premisas de que la participación del gobierno, del empresariado y de la sociedad civil es fundamental en el proceso de las políticas públicas, el empresariado es fundamental en la generación de riqueza y la reducción de la pobreza, y la gobernabilidad política es fundamental para el desarrollo. Las conclusiones del evento, así como los posteriores avances en la formación de este pacto, se encuentran en la página Foro Nacional.
Fernando Lugo asumirá en una semana la presidencia. Tendrá que lidiar con la amplia coalición que lo llevó a la cabeza del ejecutivo en Paraguay, y responder a las demandas de cambio. Lugo tiene en sus manos una importante agenda desarrollada por la sociedad civil, y que de seguro tendrá amplio apoyo. El presidente Lugo debe confirmar que sus objetivos coinciden no sólo con los de la coalición que contribuyó a su elección sino también con los de importantes sectores de la sociedad civil
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