Lugo comienza a destapar la caja
Fernando Lugo, finalmente se posesionó el viernes anterior como presidente del Paraguay. Hoy es su primer día ejerciendo formalmente sus funciones, aunque durante el fin de semana firmó varios decretos para formalizar su gabinete. Asumió sus responsabilidades con un mensaje claro: combatir la corrupción en la administración pública, asociada a los partidos políticos en especial el Partido Colorado. En efecto, la mayor ovación que el presidente Lugo recibió fue cuando pronunció la siguiente frase: “En el Paraguay se acabaron las afiliaciones para lograr un puesto de trabajo en la administración”.
El segundo proyecto en el que espera embarcarse es una lucha frontal contra la miseria. En los dos campos el camino que seguirá es incierto. La prensa paraguaya y la internacional tienden a ubicar al nuevo presidente paraguayo en la esfera Chávez-Correa-Morales-Ortega. Sin embargo, sus propios pronunciamientos son ambivalentes. El sábado se embarcó en una gira con Hugo Chávez y concluyó con la firma de varios convenios bilaterales. Venezuela aumentará la provisión diaria de barriles de petróleo de 18.000 a 25.000, y productos paraguayos podrán entrar a Venezuela con menores aranceles – básicamente incentivar el comercio bilateral entre un país con estantes vacios en los supermercados consecuencia de los controles gubernamentales, y un país que es el cuarto exportador mundial de soja. Chávez afirmó que este es el inicio de un gran proyecto, e inclusive comenzó a sentar las bases de una agenda de cooperación más amplia al proponer proyectos tan variados como “una planta de producción de fertilizantes, de maquinaria agrícola o de molienda de soja”. A renglón seguido, Hugo Chávez le dijo a Fernando Lugo:
“Gracias presidente por creer en nosotros, por abrirnos las puertas del corazón de Paraguay” (Reuters)
Fernando Lugo, por su parte, en todo más moderado al responder sobre las intervenciones de Hugo Chávez dijo:
“Aquí no va a haber ninguna imposición, que muchos quieren insinuar. Aquí lo que hacemos, lo hacemos libremente porque creemos que esto va a ayudar a todos los paraguayos a crecer en nuestra identidad nacional” (Reuters)
Las expectativas sobre un gobierno de Lugo aún son amplias, y las certezas pocas como mencionaba hace unos días Martin Friedl. La estrategia de Lugo, no marcarse de manera clara con el eje Chávez-Correa-Morales-Ortega y posiblemente alejarse o mantener la relación en sus “justas proporciones”, parece ser lo que veremos en los próximos meses.
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