La política del miedo

El presidente venezolano Hugo Chávez acaba de dar un paso más hacia el establecimiento de un estado totalitario en Venezuela. Todos ya saben del asedio sistemático a la libertad de prensa, la confiscación de organismos de radiodifusión opositores y de las transmisiones obligatorias de sus discursos. Ahora el garrote de Chávez tomó la forma de decreto, se estableció el centro de estudio situacional de la nación (CESNA). El cuerpo puede declarar “carácter reservado, que se clasifica o se limita la divulgación de cualquier información, dato o hecho”, considerado de “interés nacional”. En otras palabras, los periódicos, emisoras de radio, blogs y mensajes instantáneos, están prohibidos de revelar lo que el gobierno clasifica como sensible para los intereses nacionales. Si se desobedece, se puede ser procesado por delitos contra la seguridad nacional o la práctica del terrorismo, e ir a prisión por 5-10 años.

El trabajo de CESNA no es otro que la censura y la recopilación de inteligencia. Lo dice su mandato cuando indica, “recopilar, procesar y analizar toda la información procedente de las instituciones del Estado y la sociedad sobre cualquier aspecto de interés nacional”, para proporcionar al Ejecutivo con “apoyo informativo-analítico”.

Es así que el Sr. Chávez ha entendido que intimidar, generar temor, representa una base psicológica de alta potencia y con fuerte rentabilidad política. Chávez intentara a través del miedo llegar a dominar sin problemas a una inmensa mayoría, y es que los instrumentos de control ya han sido ‘puestos a punto’. Con su actual estrategia el gobierno venezolano esta enfundando temor a sabiendas de que la ecuación básica de la ciencia política se la define como, la relación entre la capacidad de castigos y la capacidad de crear obediencia voluntaria, con el poder como factor básico de fondo. Ahora parece que en Venezuela con una mayor capacidad de dar castigos, se generará mayor obediencia, aunque todavía existe un punto límite de rebeldía contra el poder establecido, esto generara conflictos, la pregunta es ¿cuánto durara dicha rebeldía?

El método empleado de la penalidad frente a la desobediencia seguirá siendo elemental para la supervivencia del régimen chavista. Ingresar en la mente, de las personas a nivel individual y colectivo para infundirles temor o respeto es un proceso sofisticado, requiere mayor elaboración que las meras penalidades y ha probado ser efectivo en otros gobiernos represivos. Todo indica que en las calculaciones del actual gobierno venezolano el temor, a la larga, es menos costoso políticamente que la imposición de castigos.

En todo caso, los totalitarios del pasado y los que actualmente parecen aspirar al totalitarismo ciertamente han perfeccionado ciertas técnicas de represión. Este siglo XXI promete aún más sorpresas a través de la nueva tecnología del espionaje, del desarrollo digital del temor por medio de las redes sociales y de la propia Internet. La creación del CESNA en Venezuela es claramente una estrategia para limitar las libertades de los ciudadanos y para restringir aún más el derecho constitucional a la información justamente cuando se avecinan las elecciones. La criminalización de ciertas críticas por parte del Sr. Chávez, da la pauta de su vocación militar que tiene como objetivo la erradicación de la libertad y la democracia que al parecer son sus enemigos.

Para leer más sobre temas relacionados con la libertad de expresión les aconsejo visitar la edición 22 de la revista Perspectiva.


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