Bolivia, Rusia y… ¿el litio?
Bolivia y Rusia avanzan en sus relaciones bilaterales. En febrero pasado, Morales y Medvédev propusieron fortalecer la cooperación militar y energética entre los dos países. En efecto, bajo los acuerdos firmados durante la visita Bolivia comprará armamentos y otra dotación militar a Rusia. Rusia igualmente colaboraría en la explotación de los hidrocarburos en Bolivia. En mayo, fuentes oficiales rusas afirmaron que Bolivia en efecto ordenaría la compra de varios tipos de armamento ruso y helicópteros a pesar de que la industria militar rusa no podrá responder a nuevas órdenes de compra según una fuente del Servicio Federal para la Cooperación Militar. En materia energética, Gazprom seguirá invirtiendo en la exploración de gas en Bolivia.
La Razón reporta hoy algunos comentarios hechos por el Embajador Leonid Golubev, que son a toda luz consecuentes con la agenda bilateral delineada en el encuentro de febrero. El Embajador afirma que su gobierno está esperando comunicación oficial del gobierno boliviano para entregar armamento y equipo logístico mediante créditos. La compra de armas y equipo logístico ruso también estará orientada a combatir el narcotráfico, en momentos en que el cultivo de coca para producción de cocaína crece en el país andino.
En materia energética, Golubev no sólo se refirió al gas boliviano. Afirmó que su país quiere trabajar como socio en la explotación del litio, el mineral que posiblemente alimentará los vehículos del futuro inmediato. Las autoridades bolivianas han manifestado en repetidas ocasiones que su interés en la explotación del litio no sólo consiste en la producción de carbonato de litio que es la materia prima para la producción de baterías de ion-litio, sino la industrialización del mineral en Bolivia. En otras palabras, la producción de baterías. Por ello, recientemente el Ministro de Energía y Metalurgia reafirmó que la explotación se hará a manos del estado exclusivamente sin mayor participación extranjera. Aún no es claro como se hará esa explotación y posterior industrialización. Más importante aún, no hay certeza sobre cual será el papel de Gazprom. Las autoridades bolivianas afirmaron que el Salar de Uyuni tiene reservas para dos siglos. Compañías chilenas y argentinas dominan la industria. ¿Despegará la explotación del litio boliviano? ¿Cuál será el papel ruso?
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