Venezuela y Colombia, las “chapitas” de los misiles AT4
Hugo Chávez anunció el 28 de Julio la congelación de las relaciones comerciales con Colombia y llamó a consultas a su embajador en Bogotá. Si bien aún no se ha cerrado la frontera del lado venezolano, los voceros de las cámaras binacionales, de los gremios en los dos países, así como líderes empresariales y políticos de los dos países han llamado al dialogo y la calma. La potencial suspensión de relaciones comerciales ocurre en un momento en el que se prevé que el intercambio comercial bilateral no superará los USD 5.000 millones durante este año comparado con USD 7.300 millones en 2008 según manifestó un vocero de la Cámara de Integración Económica Venezolano-Colombiana (Cavecol). Por su parte, Javier Díaz de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex) de Colombia afirmó que si bien Venezuela está buscando proveedores alternativos dada su dependencia en los productos colombianos no puede cerrar sus puertas porque se enfrentaría a perder provisiones tal como ocurrió en 2008. Chávez incluso amenazó con expropiar compañías colombianas en su país, lo cual afectaría a compañías de textiles, cueros, alimentos y plásticos entre otras.
El malestar de Hugo Chávez es producto de varios lanzacohetes suecos incautados por el gobierno colombiano a las FARC. El 20 de Julio la publicación especializada en defensa y seguridad Jane’s informó que el gobierno colombiano tenía en su poder varios lanzacohetes AT4 encontrados en campamentos de las FARC. El 27 de julio el presidente Álvaro Uribe confirmó que su gobierno tiene información de inteligencia acerca del interés de las FARC en comprar misiles tierra-aire, sin dar información sobre el reporte de Jane’s. Al día siguiente, el Vicepresidente Francisco Santos confirmó la información de Jane’s. La revista Semana amplió la información de Jane’s y concluyó que dos militares venezolanos cercanos a Hugo Chávez podrían estar involucrados en la transferencia de armas a las FARC. Según Semana, el gobierno venezolano fue informado del hallazgo durante la Asamblea General de la OEA en Honduras en junio pasado. Colombia igualmente le informó de manera oportuna al gobierno sueco de su hallazgo. Tanto Suecia como Saab Bofors Dynamics, la compañía fabricante del armamento, confirmaron que los AT4 fueron comprados por Venezuela en los años 80. El gobierno sueco igualmente solicitó a Venezuela aclarar la situación de manera urgente. Suecia enfatizó que no ha vendido armamento a Venezuela desde 2006, año en que Estados Unidos suspendió licencias de exportación de productos de defensa hacia Venezuela.
A pesar de la gravedad de la situación en la que se evidencia la colaboración de Hugo Chávez o la de elementos de su gobierno con la guerrilla colombiana, Hugo Chávez se apresuró a acusar a Colombia. El manto de duda sobre cómo llegaron los AT4 a manos de las FARC es una estrategia “indigna” adicional para justificar el traslado de operaciones militares estadounidenses desde Ecuador a cinco bases colombianas. Chávez igualmente afirmó que los seriales encontrados en los AT4 son solo “chapitas” que son fáciles de manipular. Según reporta El Universal, el vicepresidente Ramón Carrizáles le pidió al gobierno colombiano que le muestre le armamento incautado. Como mencioné arriba, el gobierno colombiano buscó la colaboración del venezolano para aclarar esta situación y según reportó Semana no tuvo respuesta.
Para demostrar que los seriales de los AT4 son sólo chapitas, el gobierno venezolano debe revisar su inventario y si tiene tanta certeza del engaño colombo-estadounidense puede invitar a organismos internacionales para que verifiquen sus inventarios y los cotejen con información de los proveedores de armamentos. No obstante, este es un escenario improbable. Si bien los AT4 datan de compras hechas hace dos décadas, el hallazgo colombiano y la confirmación sueca ratifican sospechas frente a la cercanía entre las FARC y el gobierno venezolano, o por lo menos algunos de sus elementos. Existen igualmente más elementos de sospecha. Venezuela recibió en mayo de este año varios misiles antiaéreos comprados a Rusia que podrían terminar en manos de las FARC, nuevamente. Igualmente, Venezuela es en este momento el tercer importador de armas convencionales más importante en las Américas y el 24avo importador de armas en el mundo durante 2003-2007.
En esta nueva ronda de desencuentros con Colombia, va a ser difícil para el gobierno de Hugo Chávez comprobar que los seriales (las “chapitas”) de los AT4 encontrados por el gobierno colombiano en campamentos de las FARC son falsos.
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July 29th, 2009 at 9:00 pm
Los misiles suecos fueron comprados por gobiernos anteriores a Chavez y desde alli han habido en Venezuela revueltas, golpes, cuartelazos y demas circusntancias propicias para los traficantes de armas.
La acusacion debe inscribirse en las acusaciones de :
Armas de destruccion masiva en Irak
Autohundimiento en Tonkin, Vietnam.
Las compoutadoras de Reyes.
El plan Peter Pan en Cuba.
El golpe a Zelaya.
Las acusaciones a Correa
La ITT en Chile, contra Allende